GUITARRA
LUTHIER RUIZ 356 WENGUE - PRUEBA TECNICA POR JORDI EGEA
Vamos
con una guitarra muy peculiar. Con un
contorno poco habitual la LUTHIER RUIZ 356 WENGUE ofrece algunas
características exclusivas a petición del cliente.
A simple
vista las amplias vetas de la tapa tallada de Wengué transmiten
calidez. El primer contacto es muy agradable gracias a un suave
acabado al aceite. El mueble es resonante, ligero y balanceado.
Confortable desde el primer momento.
Mástil.
El
encolado mástil-cuerpo aporta un notable sustain y reparte la
vibración por todo el instrumento de forma homogénea.
La pala, con refuerzo de voluta, monta clavijeros Kluson de bloqueo. Junto con una cejilla de hueso de cuerno de buey negro tallada a mano ofrecen una afinación totalmente estable. Encordada con un calibre 10-46 la 356 ofrece un sonido sólido y velocidades rockeras.
Cuerpo.
De
caoba, vaciado y con bloque central es de un tamaño muy confortable.
Sí, se puede tocar en el sofá. Un original y resistente binding de
aluminio remarca la silueta y embellece el conjunto.
El
puente es el habitual tune-o-matic, pero con las cuerdas atravesando
el cuerpo como en una Telecaster, lo que elimina el cordal. La salida
escalonada e inclinada de las cuerdas, sello habitual de este
constructor, le da personalidad al conjunto, favorece la resonancia y
la entonación.
Electrónica y sonido.
La LUTHIER RUIZ 356 WENGUE calza
dos pastillas humbucker tipo PAF low wound de Alnico V, hechas a mano
desde cero.
Una
vez más las pastillas nos
atrapan a la primera. Ofrecen una expresiva cremosidad y se disfrutan
especialmente en ese punto entre el limpio y el overdrive.
Probamos
la guitarra con un amplificador Fender Deluxe Reverb Tone Master
(simulación de válvulas) y con un clon de Marshall Bluesbreaker.
Con el Fender nos acompaña también el habitual overdrive T-Rex
Alberta.
La
pastilla de puente tiene gran claridad y definición y con overdrive
ofrece un crunch carnoso, tanto con el Fender como con el Marshall.
100% Rock'n'Roll.
La posición central es dulce y acampanada.
Bajamos un poco los volúmenes y tenemos un rasgueo nítido y
manejable. Con el overdrive se vuelve nasal y expresiva.
En
la posición del mástil crecen los graves sin embarrar y funciona
muy bien tocando con los dedos. Con el overdrive aparece ese
aterciopelado tono Blues de finales de los 60.
Rock, Blues,
Jazz, Country, Soul, Hard Rock, Sureño....Todos los registros son
muy discográficos, reconocibles y utilizables, lo que nos hace
"perdernos" un buen rato en cada uno de ellos. Responde muy
bien a los dos tipos de amplificador elegidos para la
prueba.
Conclusión.
La LUTHIER RUIZ 356 WENGUE es
una guitarra de primera división, versátil y con una construción
impecable. Una opción muy a tener en cuenta si una 335 nos resulta
algo aparatosa o pastosa y personalizable hasta el último detalle. Y
es que nada sienta mejor que un traje a medida.
JORDI EGEA
www.guitarrabcn.com
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@jordielectrico
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